
Todos atesoramos momentos como esos y, a veces, los desempolvamos con cariño. Y a veces recordamos a esa novia con la que, en algún momento, la pasamos bien antes de tirarnos los rencores por la cabeza.
Esto a propósito de esta nota, donde Héctor Schamis, entrevistado por La Nación, dice que:
"...a Washington le cuesta entender la política argentina".
No sabe adónde vamos, dice el politicólogo.
No sabe adónde vamos, dice el politicólogo.
E inmediatamente me dispara el recuerdo, no grato, de las "relaciones carnales". Y me da bronca. Pero luego pienso que se trata de un halago. Como esos piropos que le suelta algún obrero de la construcción, desde el anonimato de un segundo piso, a la señorita que pasa.
Es que todavía nos extraña Washington. De vez en cuando nos llama por teléfono, sólo para saber cómo andamos, que fue de nuestra vida; si nos casamos y tenemos chicos, si vemos a alguno de los amigos en común que frecuentábamos. Si alguna vez pensamos en él.
Habla bien de la "performance sexual" de la Argentina. Es un halago.
La imagen la afanamos de acá.
3 pusieron huevos y comentaron:
Que buena metáfora compañero.
Me hizo acordar de la piba aquella de la primaria. Claro que a mi no me fue tan bien como a USA hasta el 2003.
una van a entender otro tipo de relaciones que no sea ellos arriba y nosotros en 4.
Lo del diario alemán es zanata, no existe ni sus firmante.
Publicar un comentario