Todos los que estamos medianamente informados sabemos que las estadísticas sitúan a nuestro país entre los mejores del subcontinente y del mundo, en lo que a índices de criminalidad se refiere. Los medianamente colonizados, en cambio, leen la prensa opositora y creen que vivimos en Colombia o México. Y están seguros de que al oficialismo le importa un pito el tema, aunque las estadísticas se encarguen de desmentirlos y sea durante este periodo que viene desde 2003 cuando más han bajado los índices y más se han atacado las causas primeras de la criminalidad (mayor presupuesto educativo, mayor creación de empleo, la inclusión previsional y, finalmente, la Asignación Universal por Hijo).
El año pasado, Elemaco, del Blog Economista Serial Crónico, publicó un posteo más que interesante con respecto al tema. Los comentarios tampoco tienen desperdicio.
La Universidad Torcuato Di Tella, mensualmente, lleva adelante un Índice de Victimización. Es decir, una encuesta a hogares, para recabar datos y valorar la criminalidad sin tomar en cuenta si se denuncia o no. La de mayo de este año dice, por poner un ejemplo:
El IVI asociado al robo con violencia contra las personas alcanzó en mayo de 2010 al 16.4% de los hogares entrevistados, experimentando una baja de 0.2 puntos porcentuales respecto del valor registrado en mayo de 2009. Por su parte, el hurto de objetos personales experimentó una baja anual de 1.2 puntos porcentuales. Por otro lado, robo de automotores disminuyó 0.3 puntos porcentuales respecto del valor registrado en mayo de 2009, mientras que el robo de viviendas mantuvo el mismo valor.
En relación a los registros de marzo de 2010, el IVI de robo con violencia aumentó en 0.4 puntos porcentuales, el hurto de objetos personales cayó en 4.1 puntos porcentuales, el robo en viviendas aumentó en 1.9 puntos porcentuales. Finalmente, el IVI asociado al robo de automotores bajó 0.6 puntos porcentuales.
Todo a la baja, vea oiga. Si fueran los mercados, el Dow Jones o el Merval, estarían tirándose de cabeza desde los balcones en la City.
Veamos también este gráfico de la misma Universidad, con datos de diciembre de 2006 a mayo de 2008:

Excepto el primer ítem (Robo con violencia, que subió 1 punto porcentual) todos los demás experimentaron disminuciones.
Podemos tomar también las estadísticas de las Naciones Unidas, que muestran que en cuanto a Homicidios intencionales (denuncia obligatoria, porque intervienen la Policía y la Justicia) nuestro país figura con un índice de 5.2 por cada 100.000 habitantes. Bastante pobre comparado con los 8.1 de Chile, 10.6 de Bolivia, 18.1 de Ecuador, 22 de Brasil y 38.8 de Colombia.
¿No era que había que parecerse a Chile o Brasil, don, doña?
No les crea, entonces, a los que quieren asustarnos con la "inseguridad". Se resuelve de a poco pero de manera segura. Es como bajar de peso, en cierto sentido. Usted puede intentar las recetas rápidas (como las de mano dura que proponen desde la Derecha los Macri, Duhalde, etc.) pero en poco tiempo recuperará el peso original. Si, en cambio, le hace caso a Cormillot o a su nutricionista, y ataca las causas del sobrepeso, poco a poco irá disminuyendo y permanecerá así. Es un ejemplo burdo, pero creo que sirve.
Finalmente preguntate si hay o no intencionalidad política en todas las tapas de diarios y horas y horas de noticieros que le dan a la "inseguridad" y no a la mortalidad infantil (9.341 en 2008). O a los muertos por accidentes viales (7.885 durante 2009. 22 muertes por día), contra los 2.080 muertes por año productos de homicidios intencionales (según el índice de la ONU y tomando 40 millones de habitantes).
Pensalo.
3 pusieron huevos y comentaron:
De todas formas, Ricardo, me parece que, tanto en este tema cuanto en el famoso 82 %, no hay que quedarse solamente apuntando con el dedo el oportunismo opositor. Que lo hay, desde ya, bien dijo ayer Sabbatella, no existe para mis ojos ya a esta altura tipos más despreciables que los del Grupo A (de diputados, a los del senado los banco un poco más), usando el pretexto de la sesión por la inseguridad para intentar entorpecer el tema de Papel Prensa. Eso está claro. La onda está en pasar a la ofensiva con un discurso propio. Como con la AUH, como en el refinanciamiento de deudas provinciales. Por ahí está la papa. Nadie puede seriamente creer que lo de ayer ayude en algo.
Muy bueno, Ricardo. Muy clarito, a punto tal que lo voy a imprimir y pegar en una pared de mi oficina para que los “ratones paranoicos” que allí medran se desasnen (¡carne de TN!). Me gustó el paralelo con las “recetas rápidas”. Es cierto, los noticieros son pensados como ”infoentretenimiento” y la noticias policiales ejercen un magnetismo especial. Coincido con Avallay, es muy difícil contrarrestar el bombardeo cotidiano. En cuanto a las salideras, hay un temita allí: se hacen muchas transacciones “en negro”, muchos billetes, cero papeles. No es fácil. Un abrazo.
El miedo es el punto más fácil que tienen para atacar, ya que la gente reacciona rápido. Siente el miedo que le buscan trasmitir. Nadie puede negar que el eden esta lejos, pero esta claro que no estamos en el medio de una guerra civil. Buscan el miedo, para evitar que las personas piensen.
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