Fueron esas primeras semanas de marzo las que vieron morir el intento de mostrar a una oposición unida, cogobernando desde el Congreso, frente a un oficialismo al que muchos -casi todos- daban por bien muerto y sepultado.

El hecho político de esta semana para el PRO y el ¿Peronismo? Disidente -si no son hermanos seguramente se trata de primos políticos- es la confirmación del procesamiento de su jefe político Mauricio Macri.
De alguna manera puede interpretarse, con un poco de buena voluntad, como una derrota para la antipolítica, esa bastardización de la política que quiere venderse como lo nuevo mientras las bolillas de naftalina le afloran de los bolsillos.
La estrategia del macrismo, una vez más, es victimizarse y patear la culpa hacia Olivos. Funcionó hasta ahora, es cierto, pero con la necesaria connivencia de los Medios y el resto de los actores opositores. Esta vez será mayor el costo de bancar al procesado Jefe de Gobierno y ya pudimos ver y escuchar a Feinmann (el malo), Carrió, Nelson Castro y Magdalena Ruiz Guiñazú, desmarcarse y pedirle a Macri argumentos más sólidos para subirse a la movida.
¿Estaremos asistiendo a las últimas imágenes del naufragio? Harán falta uno, cien y mil Durán Barbas.
Por el lado del radicalismo hubieron un par de notas de color, nada trascendente. No se puede esperar mucho más de la UCR y el -aparentemente por renacer- ACyS. Son expertos en definirse poco y mal. Respeto más la posición del PRO, que se manifiesta abiertamente de derecha, antes que la insustancialidad actual del centenario partido.
El Senado fue un escenario que desnudó al radicalismo en su intento de quedar bien con Dios y con el Diablo: doce senadores votaron en contra del matrimonio gay mientras sólo cinco fueron los que apoyaron el proyecto. Mañana pueden pedirle perdón a Bergoglio (como lo hizo Nito Artaza en su intervención más desopilante) pero decir que votaron a favor. Si quieren alejar el fantasma de De la Rúa están equivocando los caminos.
Por otra parte se juntaron y prodigaron mimitos Alfonsín Jr. y la Pitonisa Carrió. Le va a resultar difícil a Ricardito colocarse a la izquierda del oficialismo con semejantes exponentes a su lado. Ya lo decía hace un tiempo: "¿Puede Junior intentar representar un ala menos corporativista del radicalismo, con Gerry Morales y la Pitonisa como adláteres?". Pronto le llegará el tiempo de definiciones a Junior, pero con toda una estructura conservadora por detrás -deshilachada y aún más pobre que la que sostenía a De la Rúa-, veremos desde que lugar plantea su discurso.
Para el oficialismo, en cambio, fue una muy buena semana, que comenzó con los festejos por el 9 de julio en Tucumán y terminó con Cristina regresando de una extensa gira por China.
De los festejos ya les conté (y pueden ver algunos videos en lo de Aldo) pero puedo agregar que durante toda la semana padecí un síndrome de abstinencia: quería más recitales y fuegos artificiales.
Seguramente desde un punto de vista económico fue mucho más importante la gira por China; pero, para el imaginario en el que abrevan el kirchnerismo y el peronismo en general, tiene mayor trascendencia histórica la aprobación del matrimonio igualitario en un reducto bastante conservador como el Senado.
No fue estrictamente una pelea del oficialismo en Diputados, pero si fue planteado en esos términos en la Cámara Alta. Quizás por una conjunción de factores -entre los que podemos contar a una sociedad más permeable a la demanda- la aprobación del proyecto fue presentada como una pelea de Kirchner contra Bergoglio y del oficialismo contra la Iglesia. El proyecto se aprobó y Kirchner puede, legítimamente, hacer usufructo de una parte importante del rédito político.
La estrategia eclesiástica se centró en intentar crear la demanda de un nuevo sujeto social, "La Familia", que se opusiera al matrimonio gay. No lo consiguieron y, quizás apurados por una carrera que tendría final de foto, quisieron cerrar filas más fuertemente hablando de "Guerra de Dios" y del "Demonio". Pleno siglo XXI. Craso error. Y es que es difícil plantear a la discriminación como algo positivo. Y el kirchnerismo tampoco es hoy el "Representante en la Tierra del Señor de las Tinieblas" que era durante el conflicto con los sectores agro-financieros durante 2008.
Vemos así que al finalizar esta semana el PRO está en serios problemas, el radicalismo no sumó ni restó y el oficialismo sigue siendo el único que puede mostrar ideas, estrategia política, acción y resultados. Una linda semana.
2 pusieron huevos y comentaron:
Aldo: gracias.
Seguramente estará movido el agosto legislativo.
Javier: pero de esas semanas salimos fortalecidos. Quise hace un paralelo con esa semana que vivimos de los actos en Chaco y Ferro y la convocatoria del 678 Facebook para bancar la Ley de SCA.
Ernes: siempre van a encontrar algo. Como le decía a Aldo, seguramente van a querer volver a avivar el avispero en el Congreso.
82% móvil, super poderes, retenciones, etc.
Sanín: no hay de que'so nomás de papa...
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