21 may 2010

Cristina, el Colón, el Tedeum y el Infierno

Cristina no va al Colón con Macri y tampoco al Tedéum de Bergoglio. Ok.

La Gala del Colón y Macri: no jodamos. Si tu vecino se cansó de decir que sos un ladrón, que tu perro le deja "regalitos" en el jardín, que tu hijo -que tiene cara de drogadicto y timbero aunque no reciba la AUH- se quiere empomar a su virginal nena y que tu señora anda de parranda por el barrio... Si después de decir todo esto -y pegar carteles en todos los postes y árboles denunciando que vos te comiste a su gato- te invita a su fiesta de cumpleaños; la pregunta es: ¿vas? ¿No estarías convalidando todas esas mentiras con tu presencia?

Qué decir si encima, cuando aparecés, el resto de los invitados te abuchea o te mira con cara de "¿qué hacen este chiruso, la puta de su mujer y el violador de su hijo acá? ¡Faltaba que trajeran al perro para que cagara en la alfombra persa nomás! ¡Bárbaros!".

El Tedeum del 25: ¿debería la Presidenta agachar la cabeza y soportar estoicamente las más que seguras diatribas del Cardenal Bergoglio?

Si alguien puede argumentar a favor sin mencionar a la "tradición", lo agradecería. Realmente. Porque si es por respetar las tradiciones, que los chicos no hablen en la mesa, que nunca más se encienda un televisor y le pongamos una bomba a internet (decime, Google, ¿adónde está internet?). O quememos a Madonna. Bueno... A eso último lo podemos pensar, ¿no? No hay que decidirlo ya.

Cristina estuvo presente en el Tedeum "celebrado" (si, con comillas) el 9 de julio pasado acá en Tucumán. En esa ocasión tuvo que soportar que el arzobispo Luis Villalba dijera cosas como:

...Si hay algo que el país reclama es la honestidad, la transparencia: en una palabra, la moral de todos sus ciudadanos, comenzando por quienes tienen mayores responsabilidades políticas, económicas, sindicales, culturales, religiosas...

...En los últimos tiempos se ha sentido con urgencia la necesidad de la ética...

...Pero he pensado proponer a la consideración de ustedes la belleza de tres virtudes (...) la virtud de la mansedumbre. La mansedumbre es lo contrario a la arrogancia, entendida como la opinión exagerada de los propios méritos, que justifica el atropello. La mansedumbre es contraria a la prepotencia. El manso no guarda rencor, no es vengativo. No da vueltas sobre la ofensa recibida, no reabre las heridas...

O sea que uno tiene que comérsela mudito si le dicen deshonesto, amoral, poco ético, arrogante, prepotente, rencoroso y vengativo.

Bueno, vos, que estás de acuerdo con que Cristina vaya al Tedeum: sos un pelotudo, un cornudo, te gusta matar a chicos menores de 14 años y después comértelos a la vinagreta y seguro te quedás con los vueltos.

¡No te calentés! ¡Bancátela! Villalba dice que tenés que ser manso, soportar las ofensas y no seguir insistiendo con los Derecho Humanos y los juicios a los pobres viejitos que mataban gente cuando eran jóvenes pero ya no. Es que ya no tienen fuerza. Como Mr. Burns, pobres.

Alfonsín, el padre de la democracia y -según el consenso al que arribaron los grandes Medios luego de su muerte- nave insignia del diálogo y el consenso, no se la comió.
Recordemos cuando don Raúl Ricardo se subió al púlpito a contestarle una homilía a monseñor Medina:

...asistiendo a un oficio religioso, monseñor Medina, desde el púlpito, denunció alegremente un aumento de la corrupción bajo la Administración democrática. Alfonsín, presente, pidió permiso, subió al púlpito y reclamó los nombres de los corruptos acallando al monseñor. Son los alfonsinazos...

Acá el video.

Si Cristina o Néstor hubieran hecho eso, desde todos lados hubieran salido a reclamar que se le prendiera fuego al país para desinfectar a la Patria de estos demonios. O que viniera un Diluvio a llevarse todo y que, desde tierra arrasada, comenzara todo nuevamente desde cero porque este país, así como está señora, no va más. Es el acabóse, ¿vio?

¿O preferís que te lleven al paraíso pero a patadas en el culo?

Hasta Satanás le teme a los Kirchner.
Y yo no voy a ir al Infierno porque seguro que ahí no aceptan kirchneristas. Para esos debe haber algún lugar peor.

  • Y acá un excelente análisis de Rubén Dri, desgrabado de su Seminario de Análisis crítico de la realidad argentina (1984-1999): "Relaciones de la jerarquía eclesiástica con los gobiernos de Alfonsín y de Menem".

4 pusieron huevos y comentaron:

A.C.Sanín dijo...

Muy bueno. Coincido en que Cristina no tiene obligación de concurrir a una ceremonia para que la amonesten desde el púlpito ni mucho menos exponerse a que la patota que acompaña a Macri a sus actos la silbe o la abuchee. Me parece que Mauricio puso demasiado en evidencia “el espíritu” para nada hospitalario conque la iba a recibir. Se delató cuando dijo: "He invitado a la Presidenta. Si va con su marido, su consorte, como se dice, habrá que sentarse ahí. La verdad es que finalmente es un matrimonio presidencial, como siempre he dicho". Y agregó: "La realidad es que no estoy contento con lo que ha hecho Néstor Kirchner con toda esta causa armada que ha generado", en referencia a la causa por las escuchas ilegales. Allí deschavó el clima que preparaba. La respuesta de Cristina me pareció impecable.

Angeles Martin dijo...

Muy bueno el archivo de Alfonsin.

manuel el coronel dijo...

Ir a la Iglesia no es tema de análisis para mi. Bah, si tocan los Hosen...

manuel el coronel dijo...

Bueno, así si cumpa, la lealtá al conductor ante todo!

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